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Deteneos unos momentos en la Capillita del Carmen

Antes de entrar en Triana deteneos unos momentos en la Capillita del Carmen que aparece al final del puente, a vuestra derecha, la sede de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen del Puente de Triana, un edificio formado por una pequeña capilla y una torre campanario construido con ladrillos cara vista y recubrimiento de azulejos en la cúpula y en el remate de la torre. Fue diseñada en el año 1928 por el arquitecto de moda en esos años de la Exposición Iberoamericana, Aníbal González, que fue capaz de crear un humilladero a la salida del barrio que reunió justo lo necesario para reconfortar al que lo abandona: la Virgen del Carmen, el barro del ladrillo y la cerámica de los azulejos.

Los vecinos contribuyeron a costear su edificación, entre los que destacó Manuel Carriedo, teniente de alcalde del ayuntamiento afincado en la calle San Jacinto, donando Cerámica Montalván los azulejos del interior y Emilio García García los exteriores.

En la capilla se aloja un cuadro de la Virgen del Carmen del siglo XVIII que da origen a esta devoción trianera. Se trata de una Virgen sedente con el Niño Jesús en brazo. Ambos llevan corona de plata en relieve. Se puede ver desde la calle a través de la ventana. No os extrañéis si algún trianero se santigua al pasar. Pero si encontrarais la capilla abierta entrad y apreciad el retablo de cerámica vidriada que lo rodea.

Se sabe que esta pintura estuvo en una primitiva capilla en el centro del viejo puente de barcas. Cuando éste fue trasladado para construirse el nuevo, en 1848, se llevaron el cuadro a la Capilla de los Humeros, al otro lado del río.

Allí estuvo hasta que se inauguró el puente, cuando fue llevado a una capilla construida junto al moderno edificio levantado en la esquina de la calle San Jorge tras el ensanche realizado en la zona para dar cabida a la rampa del nuevo puente. La capilla fue bendecida en junio de 1853 por el cardenal Romo.

Pero llegado el año 1918 fue necesario ensanchar de nuevo la calle para que pudiera pasar el tranvía de Camas y girar hacia San Jorge, por lo que la capilla decimonónica del Carmen fue derribada. En esta ocasión los vecinos no dejaron que el cuadro de la Virgen saliera de nuevo del barrio, por lo que fue llevado hasta la iglesia de Santa Ana, donde permaneció hasta que Aníbal González, ya en el año 1928, le construyera la capilla que ahora tenéis delante.

Al mismo tiempo se constituyó una hermandad que diera culto al querido icono y velase por el mantenimiento y conservación del edificio. Su fundación fue el día 28 de julio de aquel año de 1928, organizándose una solemne procesión para llevar el cuadro desde la parroquia de Santa Ana hasta la nueva capilla, a la que asistieron todas las hermandades de Triana y desde luego, todo el barrio.

Desde el año 2003 se encuentra en esta capilla una talla de la Virgen del Carmen de candelero, obra del imaginero Jesús Iglesias Montero, que los hermanos sacan en procesión fluvial y terrestre por la festividad del Carmen. Se realiza por el río y el barrio y parte de la cercana iglesia de la O.

Si os fijáis bien, en el interior del remate de la cúpula aparecen las santas Justa y Rufina sosteniendo a la Giralda, y sobre la torre se puede ver una veleta peculiar: el sereno Marchena, un vigilante nocturno de ese nombre herido por un toro que se había escapado mientras avisaba a los vecinos del peligro.

Cuando se planteó echar abajo el puente para construir uno nuevo, muy pocos supieron que también estaba decidido el derribo de la Capillita del Carmen. Por fortuna eso no ocurrió, aunque quedó gravemente dañada con las obras de reparación que al final se le realizaron al puente, necesitando a su vez una importante reforma. Aun así quedó enterrada casi un metro bajo la rampa del puente, perdiendo su esbeltez original.

Detrás de la capillita habréis visto en la pared que da al río un gran letrero que anuncia el Castillo de San Jorge.

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Junto al puente de barcas hubo un cementerio musulmán, lugar que eligieron los almohades para levantar hacia 1220 una fortaleza que defendiera ese estratégico cruce de caminos de los ataques de las tropas cristianas. Se trataba de un reciento cuadrangular construido con muros de tapial con diez torres del mismo material y un espacio diáfano en el centro, castillo que jugó un importante papel en la defensa de Sevilla cuando el rey San Fernando la sitiara como ya hemos dicho, protegiendo la única vía por la que se conseguía llevar suministros y tropas a la ciudad.

San Fernando convirtió la mezquita que existía en su interior en la primera parroquia de Triana, bajo la advocación de San Jorge, el mismo patrón de la orden militar a la que había entregado el castillo. Cuando se abrió Santa Ana, pasó a ser ermita con la misma advocación.

Tras ser escenario de las luchas por la corona de Castilla entre el rey Enrique IV y su hermano don Alfonso, a mediados del siglo XV, el castillo pasó a pertenecer al marquesado de Medina Sidonia. Fue tanta la importancia de la fortaleza en la defensa de la ciudad que llegó a tener alcayde, como el alcázar, nombrado directamente por el rey.

Aunque fue en el año 1481 cuando el castillo de Triana tomó relevancia al establecerse en él el Tribunal de la Santa Inquisición, creado en  Sevilla por los Reyes Católicos, tal como nos lo narró en el año 1570 Juan de Mal Lara:

   (…)el Santo Oficio de la Inquisición, donde hay de ordinario tres o cuatro inquisidores, un fiscal, un juez de bienes confiscados, cuatro secretarios, un receptor, un alguacil, un abogado del fisco, un alcaide de las cárceles secretas, un notario de secreto, un contador, un escribano del juzgado del juez de bienes, un nuncio, un portero, un alcaide de la cárcel perpetua, dos capellanes y más de cincuenta familiares en esta ciudad, que tienen todos sus privilegios concedidos por los bienaventurados reyes don Fernando y doña Isabel, Reyes Católicos de buena memoria, y confirmadas por los que han sucedido. Viven en el Castillo de Triana los jueces y oficiales deste santo oficio.

Continuará

José Javier Ruiz, del libro “Callejeos por Triana”

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