Estrecho Triana

Efectivamente, he vuelto a mi ombligo trianero con mucha y renovada fuerza. He estado estos dos últimos meses (enero y febrero) acabando de arreglar la presentación de mi novela Viaje en primera: El amor inesperado es el real. Me ha dejado sin tiempo material y sin la concentración necesaria para poderos presentar cada semana un artículo en condiciones. Creo que estoy perdonado por mi ausencia, porque se que muchos me habéis echado de menos.

     La presentación de mi novela va a ser el próximo sábado 23 de abril, día de San Jorge, si no me equivoco es mi onomástica y Día del Libro a las 20:30 en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla de la calle Sierpes y dos semanas después, el jueves 5 de mayo, con vistas al río Guadalquivir en Lola Cazerola de la trianera calle Castilla a las 20:00.

     Comenzamos ya el artículo. Desde el pasado mes de noviembre de 2015, concretamente el día 19, precisamente en la imprescindible y alfarera calle San Jorge, la rubia y joven ucraniana Romaniya Harvona, conocida con el apelativo Roma, se instaló en el viejo arrabal con el coqueto bar Estrecho Triana. La ucraniana Roma tuvo el valor y el coraje necesario para emprender ella sola un negocio de hostelería, tal y como desgraciadamente está todo en la actualidad.

    Roma nació en Lviv, la ciudad más grande en el oeste de Ucrania, aproximadamente a 70 kilómetros de la frontera con Polonia. Son cinco hermanos, ella es el ombligo, la tercera y en el año 2004, decidió venirse a Sevilla por un año, pues estudiaba derecho y quería ganar dinero para poder acabar de pagar la carrera. Pero Roma conoció Triana y la cautivó desde el primer momento de tal forma, que sus pensamientos cambiaron. Sus paseos por la orilla del Guadalquivir la marcaron para siempre y ya no se quiere mover del barrio alfarero, donde además de tener su negocio, reside actualmente.

Roma Harnova
La bella ucraniana Romaniya Harvona, toda una emprendedora. Foto JBG

     Mientras residía en el centro de Sevilla, Roma se lanzó con tres socios más al negocio de la hostelería con un chiringuito en la gaditana Zahara de los Atunes. Pero a los cuatro meses decidieron dejarlo, pues cuatro personas como jefes, son muchos y con asiduidad discutían. Posteriormente, Roma y una amiga ucraniana montaron un bar en el polígono de Hytasa, donde solamente servían desayunos y comidas.

     Dos años antes de Estrecho Triana, en el mismo local de San Jorge estuvo dos años abierto un Sushi Bar de cocina japonesa. Con anterioridad fue una cervecería. Roma se decidió por ponerle el nombre de Estrecho Triana en relación al Estrecho de Gibraltar con Sevilla, es para ella igual que Triana y la capital hispalense, aunque es un poquito complicado de entender.

Morcilla de arroz y huevo de codorniz
Una tapa estrella de Estrecho Triana, la morcilla de arroz asada con cebolla caramelizada y huevo de codorniz, un auténtico placer.

     El agradable Estrecho Triana combina la cocina de diseño con la tradicional, a unos precios muy accesibles, bastante accesibles, teniendo así una buena relación calidad precio. Esto hace que el nuevo cliente quiera volver a degustar la excelente calidad e ingenio de sus tapas o platos, además de recibir un trato exquisito, donde la ucraniana Roma derrocha siempre una simpatía y sonrisa, que a veces es demandada y no es sencilla de encontrar.

     Este acogedor establecimiento dispone de varias mesas en el interior y una terracita en la misma calle San Jorge. Estrecho Triana cuenta con una buena variedad de tapas y platos, siendo las estrellas de la carta tanto carnes como pescados. Voy a destacar las tapitas que un servidor a probado ya y les recomiendo con total garantía, además de los que próximamente tendré que degustar sí o sí. Las croquetas que sirve Roma son una delicia, no las esperaba así de buenísimas. Son completamente redondas, tipo albóndigas y servidas con una ensalada. Igualmente de exquisito es el atún sobre cebolla caramelizada y un toque de Pedro Ximénez, un auténtico placer, como la morcilla de arroz asada con cebolla caramelizada y huevo de codorniz. Podemos destacar también los capirotes de langostino, salmón con guacamole, mousse de pato, rissoto de setas o presa ibérica con mostaza antigua.

Estrecho Triana 2
La simpática Roma Harvona y Jorge Benítez, en una mesa del coqueto Estrecho Triana. Foto JBG

     De momento, Estrecho Triana está abierto los siete días de la semana, pero nunca lo comparen a un autoservicio chino, eso jamás de los jamases. Habitualmente hace exposiciones de jóvenes pintores, donde cuelgan en las paredes sus cuadros con precio incluido, durante un largo periodo.

Jorge Benítez Govantes


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