AQUELLOS 239 VALIENTES

Sevilla, 10/08/2019. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo; el ministro de Cultura en funciones, José Guirao; el jefe del Estado Mayor de la Armada, Teodoro López; el presidente y vicepresidente de la Junta, Juanma Moreno y Juan Marín; el delegado de la Junta en Sevilla, Ricardo Sánchez; y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, participan en una ofrenda en honor a los marineros que partieron para la primera vuelta al mundo. En el monumento a Juan Sebastián Elcano (Glorieta de los Marineros). Acto que da inicio a la celebración de los 500 años de la Primera Circunnavegación de la Tierra, gesta lograda por Juan Sebastián Elcano para la Corona de España. Foto: Juan Jose Ubeda. Archsev.

¡Buenos días, mis Trianeros! Vengo en exceso criticona y espero no pillarme los dedos y tenerme que arrepentir, pero la rabia me carcome…

Crecí al amparo del delantal de mi abuela que olía a ajo pues era la mejor cocinera de gambas al ajillo de toda la comarca, y tras la barra de un bar al abrigo de un hombre en sumo trabajador que era mi abuelo. Aquella barra, la tengo grabado a fuego en mi mente de chiquilla expectante, siempre me pareció un libro abierto y, mientras corrían chatos de vino y se anotaba con tiza la consumición de cada cual, se mezclaban conversaciones de sabios. Quienes sabían de la vida, del campo y de la historia pegaban la hebra combinando saberes. Así aprendí que el orgullo de saber da dignidad al ser humano. Al españolito medio, como podéis ser vosotros o yo, hoy no se le enseña historia, las raíces de la cultura. Nadie se preocupa a conciencia de educar nuestras mentes, amueblar nuestros conocimientos, ¡Qué va! Y así nos va. Vamos de mano en mano como la falsa moneda y, para satisfacer nuestro hambre y deseos, se nos da carnaza y escoria para que nos entretengamos un rato y nos vayan creciendo nuestras ruinosas sabidurías.

Anoche leí a un articulista indignado y con razón porque la expedición que cambió el mundo no se le ha dado el trato y la enjundia que se merece, y que apenas un par de periódicos se han hecho eco del evento.

Cerremos un momento los ojos, mis Trianeros, y soñemos con aquella Sevilla de entonces de 1519 donde una hogaza de pan era lo único que las almas desfavorecidas de la sociedad, que era la inmensa mayoría de la sociedad, se podían llevar a la boca; palominos, perdices y conejos quedaban reservados exclusivamente para los ricos, y si el trigo escaseaba, se producía la temible hambruna. Por toda Sevilla florecían tabernas, figones y bodegones de puntapié (lugar donde te ponían un plato de cualquier cosa después de refregarte la cuchara con un mandil grasiento) donde se fraguaban los mejores negocios para enriquecimiento de unos pocos. Juan Gómez Jurado ha llegado a escribir “Estoy enamorado de Sevilla. Hoy en día es una joya imprescindible, pero creo que ni los propios sevillanos contemporáneos son conscientes de que hace más de cuatro siglos su ciudad era el centro del mundo conocido. Como Roma en la Antigüedad o Nueva York en el siglo XX, Sevilla era la ciudad donde todo sucedía. El comercio de Indias había hecho crecer a la ciudad de manera exponencial, hasta alcanzar la cifra de 150.000 almas”

En nuestra Sevilla de aquel entonces “se juntaban personas de toda condición y de tantas lenguas diferentes que asombraban al oído” 

239 valientes partieron de Sevilla un 10 de agosto de 1519, junto con Fernando de Magallanes descubriendo que la Tierra era una esfera y todos los mares formaban un solo mar continuo. “Más de catorce mil cuatrocientas sesenta leguas, dando la vuelta completa al mundo, navegando siempre de levante a poniente”

Y de esto que os acabo de contar, mis queridos Trianeros, me pregunto, ¿cuántos españolitos lo sabrán? Me temo que pocos, muy pocos, de ahí mi indignación, de ahí mi tristeza que no sepamos de nuestro orgullo patrio.

Os lo dije al principio que venía muy criticona y, encima, es que no me arrepiento. En fin, me voy con el placer prendido como siempre cada vez que estoy con vosotros, sin olvidar felicitaros a todos por esa historia tan rica que guarda vuestra ciudad. Y un consejo, si me lo permitís: Aprended vuestra historia de barrio con raza, salero y tesón, pues son uno de los mimbres para ensanchar los pulmones de sabiduría.

¡Hasta la semana que viene, mis Trianeros guapos!

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla…Gymnopédies

 

  1. Foto extraída del periódico ABC, Sevilla