DE NOCHE Y EN TRIANA

Triana

Me gusta ver Triana dormida, de pasos perdidos en su empedrado de siglos y el silencio barrido por el susurro de la noche.

Me gusta Triana cuando sus ventanas se oscurecen  por el sueño del trianero, y sus campanas enmudecen mientras un Cachorro se complace en el sueño de sus paisanos,  la O sube una Estrella y la Esperanza vuela en el alma de su barrio.

Me gusta Triana cuando susurra en lo más profundo de sus tinieblas y yo soy parte de su decorado que sin ser, me siento una más de Triana.

Me gusta esa oscuridad de Trina en vela, rota por el camión de la basura que acicala las calles de mi barrio que, sin ser mío, lo siento como mío.

Me gusta Triana cuando reposa y descansa el bramido del día que acabó, y la voz de Anselma da brío al guiri de turno.

Me gusta bailarte, Triana mía, alzar mis brazos y rescatar una Estrella del firmamento para ti y coserla en tu piel de Esperanza.

Tu fe, tu idiosincrasia, tu ser de ser única, no la pierdas por lo que más quieras, Triana de mis amores.

Ya cruzo el puente camino de Sevilla, pero antes enmudezco mis pasos y me vuelvo a mirarte y decirte ¡Ay Triana, cuánto te quiero!

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla…Gymnopédies

PD Fotografía de Jesús Daza, un lujazo de artista trianero con la cámara