Domingo sin venta ambulante en el Charco de la Pava.

Este domingo no hubo venta ambulante en el Charco de la Pava

El Ayuntamiento desplegó un amplio dispositivo para impedir la venta ambulante ilegal del domingo en Charco de la Pava.

Esta actividad comercial del domingo –no así la del sábado, que está regularizada– es ilegal y había suscitado múltiples quejas por parte de los ciudadanos y usuarios del área ajardinada y aparcamientos.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de un dispositivo desplegado por la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores en coordinación con la empresa Lipasam y la Delegación de Economía, Comercio y Relaciones Institucionales, ha impedido la instalación del mercadillo ilegal de los domingos en el Charco de la Pava, que había suscitado múltiples quejas por parte de los ciudadanos que suelen utilizar las áreas ajardinadas y de aparcamientos de esta zona.

El dispositivo de la policía de Sevilla en la zona Charco de la Pava se activó en la tarde-noche de este sábado.
El amplio dispositivo policial, conformado por 22 agentes, se inició de madrugada para así impedir la proliferación de los puestos de venta que realizan su actividad al margen de la legalidad dado que la venta ambulante en domingo en el Charco de la Pava no está autorizada. Lipasam, por su parte, ha montado un operativo especial compuesto con 4 brigadas y un inspector, una barredora de gran capacidad y un camión con cuba para la retirada de las mercancías abandonadas y la suciedad de aquellos puntos de venta que se montaron previamente, así como para proceder a la limpieza general de la zona.
Son múltiples las razones que nos han llevado a intervenir con esta contundencia, tras muchos controles todos los domingos para disuadir a esos vendedores ilegales. Primera, por ser una actividad comercial ilegal. Segunda, por haberse convertido en un foco para deshacerse de objetos presuntamente robados. Tercera, porque había puestos de alimentación sin control administrativo ni sanitario, con el consiguiente riesgo para la salud de las personas. Cuarta, por frecuentes episodios de alteración del orden público tanto agresiones entre los propios vendedores como a agentes de la Policía Local. Quinta, por la suciedad y los comportamientos incívicos. Sexta, por el coste de los operativos policial y de Lipasam. Y séptima, por las constantes quejas ciudadanas”, ha comentado el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera.

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