Don Ruperto, un personaje que no pasaba desapercibido

Triana, 1912.

Don Ruperto…

De la inundación de febrero quedó testimonio en las revistas gráficas nacionales de la calle San Jorge como canal de penetración con carros de auxilio y una estampa que nos descubre, sin que se le nombre, a don Ruperto, un popular maestro de escuela que, tocado con su inseparable bombín, se libraba del agua a hombros de un vecino salvavidas de la misma calle… «¿Quién sa muerto?, don Ruperto; ¿quién le llora?, su señora; ¿quién le chilla?, su chiquilla?… ¡Eeeeeeeeeeh!», coreaban los burlones chiquillos cuando lo veían por la calle.

Don Ruperto era una mezcla de Toulusse Lautrec y Charlot, su presencia en las calles de una Triana pueblerina no podía pasar desapercibida.

Ángel Vela Nieto

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion