EL BESO

Tengo ganas de darte un beso.

Sí, esos que se dan cuando uno barruntan hondo.

Suenan a festivo soniquete y, de ese gesto, se desprende la música del cariño.

 

Te beso y mi nariz huele al trigo de tu piel.

Aprieto los ojos para retener el tiempo que marchó, para acercar mi memoria más perdida y sentir lo que una vez sentí.

… Mi abuela olía a fogones, leña y sal.

Con la sonrisa tatuada en sus ojos, acercaba su boca a la piel de nácar de mi niñez.

 

Déjame darte un beso, acortar distancias, y desempolvar amores tan puros como los de antaño.

Afilo mi boca mientras emulo aquellos besos.

También  beso a mi tierra, a mis amores trianeros, y mis labios se impregnan de su arena y, mi olfato, de su aroma.

 

Tengo ganas de darte un beso.

Cedo un beso a tu piel surcada de amores, años y desencantos.

Mi instinto se emborracha de ti y, lejos de dar muerte a la ausencia, dan vida a nuestra querencia más sincera.

 

Tengo ganas de darte un beso… Madre.

Madre de Esperanza, Madre que acuna soledades y seca mis penas, Madre, nunca me dejes pues sin ti…, me perdería.

Tengo ganas de darte un beso…Madre.

 

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla…Gymnopédies

Foto, Jesús Daza.