SOÑEMOS EN BÉTICO

niño, Betis

Un vecino, de esos que por su corta edad, no te lleva la contraria en las reuniones de “Comunidad”. Educado, como su hermana, algo mayor; hasta la perfección de la ética infantil. Que te saludan, con unos: “Buenos días”, enmarcados en una sonrisa que les coge de oreja a oreja; mientras te esperan con la puerta abierta, del ascensor o de la calle para facilitarte la entrada o la salida y por si fuera poco, cuando hablan a su padre de mi, para facilitar la identificación, le dicen: ese señor que se parece al Rey. ¡Como para no quererlos¡

 

 

 

Pero un día de años pasados, cuando El Betis atravesaba una racha nada esperanzadora; al verle venir del colegio vistiendo la camiseta de las barras verdes y blancas, le pregunté entusiasmado ¿Pero Javi, tu también eres bético? Y al contestarme afirmativamente, sus ojillos negros y vivarachos, se hicieron alegría agradecida y contagiosa. El chaval es completo ¡Pa comérselo!

Le prometí ir juntos a esperar al equipo de nuestros sueños, cuando llegara con el ascenso. Única oportunidad, de darnos un baño de beticismo, cada tres o cuatro años, que pa eso tenemos el equipo que más veces sube a Primera. Pero no nos dejaron, y mira que pensábamos hacerlo, como siempre, con palmas pero sin pitos y presumiendo de Real. Va a ser ahora cuando me uno a ti, Javier Piñero, para celebrar con estas líneas, que además de mantenernos en Primera, hemos disfrutado una temporada por la cresta de la ola, vislumbrando un horizonte con la misma blonda, en la ya cercana próxima temporada. ¡Gocemos el momento¡ Ya caeremos, como todas las olas, que terminan humilladas, teniendo que besar la arena salada. Hasta entonces, presumamos de nuestro verde rematado con el blanco espumoso de su presente oleaje.

 

 

 

Y recuerda, Javi, que yo a los amigos de tu infantil categoría, no los olvido, aunque ya no seamos vecinos.

 


José Manuel León Gómez.   

Sevilla.