Cantando a Triana: La noche y el día.

Triana

LA NOCHE Y EL DÍA

La llevó una noche a Triana,

y de pronto se hizo de día,

nadie entendió aquél milagro,

unos dijeron que fueron sus ojos,

otros, el sol que se estremecía.

Sonaron campanas en Santa Ana,

y en las cavas bulerías,

los fandangos por San Jacinto,

y en Altozano los niños,

al corro se entretenían.

Los geranios se encendieron,

los naranjos su azahar extendían,

el jazmín regó con su esencia,

y en el puente las farolas,

se apagaron porque llegar la veían.

Nadie supo del milagro,

y hasta mitras y escapularios,

celebraron novenas y misas,

unos por los besos que ella le daba,

él, por lo que entre sus brazos tenía.

 

 

Antonio Casas Rivera

 

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