Curiosidades sobre Triana: Viejos oficios

CARBONERO 4«Repasando viejos padrones vemos, repetidos, estos oficios la mayoría desaparecidos:
Aceitero, tablajero, cigarrero, aserrador, corredor de seda, picapedrero, escobero, tenedor de libros, cordonero, herrador, esquilador, herrero, medidor de trigo, peinero, mandadero, atarife, muñequero, aguador, sangrador, matriculado, barbero de lo basto y cortador.

¿Barbero de lo basto?  Hablamos de 1875. Hay que imaginarlo: el que sólo en la barbería se dedicaba a feitar. O el que lo hacía a la intemperie, que los había, y muchos. Supongo…»  

Ángel Vela Nieto

VENDEDOR DE HORTALIZASOtros oficios eran el vendedor de foñico,  «leñaor»,  trapero, el ditero, el carbonero, el latero, el afilaó,…

Por aquel entonces, la necesidad hacía agudizar el ingenio y llevó a muchas personas a buscarse la vida como podían. Sus nombres fueron muy conocidos en el arrabal y sus profesiones los convirtieron en personajes pintorescos de la época.

Eran los «autónomos ambulantes», gente trabajadora quienes lejos de controles sanitarios o licencias de épocas posteriores, entre las décadas de los años 40-60 se ganaban el sustento dando a conocer sus mercancías o servicios entre bocinazos y pregones.

«Con el tiempo desaparecieron estos entrañables hombres de nuestras calles y se ha quedado mudo el hermoso pregonar de sus mercaderías. Junto a ellos, también se perdieron los pregoneros que compraban ropa vieja, lana, chatarras, botellas y papel. Eran otros tiempos, ni mejores ni peores que los actuales, distintos.»

 Emilio Jiménez Díaz

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