Diccionario trianero_36 (Arenero – Arévalo)

Diccionario trianero, publicado en parte durante los años finales de los ochenta en la revista “Triana”.
Arenero, El.- Veterano cantaor considerado un purista de la melodiosa soleá de Triana, cante que reverdeció en su garganta. Antonio González Garzón nació en 1925 en el 111 de la calle Castilla, donde por gozosa coincidencia nacieron también las artistas Carmen Florido, Matilde Adorna y Manolita Perea. Tras su boda en 1948 con Carmen Perdigones se instala en la plaa de Chapina, cerca del taller de carpintería de ribera d su padre, al pie del puente de Tablas, mudándose recientemente a un piso de la calle Tejares (allí, en un típico mesón, se le dedicó «un rincón» para su tertulia flamenca). Su resistencia a cantar en público retrasó la nombradía que hoy disfruta.
el-arenero
El Arenero fue un habitante del río de donde extraño el sustento para su familia con barco arenero y hoy, retirado de tan duro trabajo, goza del cariño y admiración de sus paisanos a los encandila cuando enfila su voz al micrófono y recuerda sones perdidos por distintos escenarios, cantes heredados de su padre que fue, también, diestro en decirlos…
«Me llaman El Arenero
porque el pan que me he comío
se lo he sacao, grano a grano,
a las entrañas del río».
Areneros.- Oficio del río con un amplio colectivo en Triana. La extracción de arena de los fondos fluviales era una dura tarea que había que realizar en equipo. Los barcos acercaban la arena necesaria para las obras desde los parajes de La Barqueta y San Jerónimo, siempre río arriba. Por la fortaleza de sus piernas, el arenero fue siempre un apreciado costalero.
Arévalo, José.- Novillero que se anunciaba como «El Extremeño» atendiendo a su origen. Siendo adolescente su familia se instala en la calle Juan de Pineda, en la barriada El Turruñuelo, y envuelto de la fiebre común de tantos muchachos en el barrio se aficiona a los toros llegando a ver su nombre en numerosos festejos durante varias temporadas hasta que, viendo la imposibilidad de progresar, decide retirarse. Su enorme afición prendió, viviendo ya fuera de Triana, en sus hijos Mario y Domingo que llegarían a tomar la alternativa como matadores de toros.
Ángel Vela Nieto







Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion