El Programa de Prevención y Gestión de Residuos estudia bonificar el reciclaje.

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La puesta en marcha del Programa de Prevención y Gestión de Residuos de Sevilla 2018-2023 incluye un paquete inicial de más de 60 medidas sobre recogida selectiva.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la empresa pública de limpieza, Lipasam, y en coordinación con distintas áreas municipales, ha diseñado una estrategia para generalizar el reciclaje y la recogida selectiva de residuos  en la ciudad. El plan tiene un horizonte de seis años.

La delegada de Economía, Comercio y Relaciones Institucionales y presidenta de Lipasam, Carmen Castreño, junto a la gerente de esta empresa municipal, Virginia Pividal, han presentado hoy el borrador de este programa.

Entre sus fines se encuentra lograr que se recicle el 55% de los residuos municipales, que este porcentaje sea del 65% en los envases y que se reduzca al 10% el depósito en el vertedero.

La elaboración del programa ha estado precedida de la recopilación de información, opiniones y sugerencias a través de participación pública en la plataforma Decide Sevilla, jornadas en la Universidad y carpas informativas. Con esa base, se elaboró un documento que el pasado mes de julio se presentó en el Consejo de Participación de la Agencia de la Energía de Sevilla con el objetivo de abrir una siguiente fase.

 

 

 

PAQUETE DE 60 MEDIDAS

Para ello, se adoptarán 66 medidas cuyos objetivos son, entre otros, los de reducir la generación de residuos municipales; potenciar la recogida selectiva (en particular, la de bioresiduos) y reducir la cantidad que se recogen mezclados; optimizar los sistemas de recogida municipales; el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos, de acuerdo con la jerarquía de gestión de la UE; reducir los residuos que se destinan a eliminación; sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de la adecuada separación de los distintos residuos; complementar las infraestructuras de recogida, incluyendo la red de puntos limpios; mejorar en los instrumentos de transparencia en materia de residuos; y apostar por la innovación y la colaboración público-privada.

Con estas líneas, se pretende alcanzar unos objetivos ambiciosos para los próximos 6 años como son implantar completamente en la ciudad la recogida selectiva de biorresiduos antes del 31 de diciembre de 2023; la preparación para la reutilización y el reciclado de como mínimo el 55% de los residuos municipales (en estos momentos está en más del 20%) antes de 2025; el reciclado de, como mínimo, el 65% de los residuos de envases antes de 2025; y, por último, el depósito de un máximo del 10% de residuos municipales en vertedero antes de 2035.

 

 

 

CONCIENCIACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN

Para conseguirlo, la gerente de Lipasam, Virginia Pividal, ha detallado que se pone en marcha un paquete inicial de más de 60 medidas entre las que destacan las relacionadas con la recogida selectiva de materia orgánica, las mejoras en la recogida selectiva de envases ligeros, papel-cartón y vidrio y de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, muebles y enseres, así como en la colocación de contenedores y en las propias instalaciones de Lipasam. “Todas las actuaciones previstas van acompañadas de campañas de concienciación y sensibilización, algo que es clave para lograr que esta estrategia que ponemos en marcha tenga éxito”.

Respecto a la materia orgánica, destaca la puesta en marcha de campañas para evitar el desperdicio de alimentos, el fomento del autocompostaje y de su recogida selectiva entre grandes generadores, en zonas en las que está implantada la recogida neumática, en puntos del Casco Antiguo —recientemente implantada— y la implantación del quinto contenedor con tarjeta de acceso, prevista inicialmente en Sevilla Este, Bermejales, Triana y Los Remedios.

 

 

 

En cuanto a las mejoras en la recogida selectiva de envases ligeros, papel-cartón y vidrio, se contemplan medidas para la extensión gradual de contenedores de con sistema anti-intrusión (en el caso del papel/cartón); la ampliación de la instalación de sensores de llenado en contenedores de vidrio; el refuerzo de la recogida selectiva en hoteles, establecimientos hosteleros, comerciales y parques empresariales; y, por último, el  refuerzo en la celebración de eventos.

En lo que se refiere a la colocación de contenedores y a la mejora de las propias instalaciones de Lipasam, está prevista la ampliación la capacidad de contenedores soterrados existentes; el paso progresivo de los contenedores de carga trasera y doble gancho existentes a sistemas automatizados (con mayor capacidad, menor tiempo de recogida, menor impacto visual, etc); la puesta en marcha de un nuevo punto limpio para dar cobertura a la zona sur-oeste y de, al menos, un ecopunto por distrito antes de final de año.

Para los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, muebles y enseres, entre las medidas iniciales se incluye el fomento de iniciativas para su reparación o reutilización, preferentemente en el ámbito de la economía social, y la adaptación de los puntos limpios a la nueva normativa sobre la recogida de aparatos eléctricos y electrónicos.

Además de todas estas medidas, también se contempla estudiar desde el punto de vista técnico, económico y jurídico los pasos necesarios para la implantación del sistema de pago por generación y potenciar la información ambiental y la transparencia en materia de residuos. Se estudia la posibilidad de que el usuario cuenten con una tarjeta con la que se controle el depósito de los residuos. Si se ajusta a las normas de selección, el ciudadano recibirá bonificaciones en sus impuestos.